Cada 1 de diciembre el mundo conmemora el Día del Sida, una fecha dedicada a sensibilizar sobre el VIH, un virus que ataca el sistema inmunológico y que, sin tratamiento oportuno, puede evolucionar al síndrome de inmunodeficiencia adquirida (Sida). Esta enfermedad debilita gravemente las defensas del cuerpo, dejándolo vulnerable a infecciones y cánceres oportunistas.
El VIH se transmite principalmente por relaciones sexuales sin protección, por compartir jeringas o agujas, y de una madre a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia. Sin embargo, hoy la ciencia ofrece herramientas efectivas: las pruebas diagnósticas son rápidas y seguras, y el tratamiento antirretroviral permite a las personas vivir una vida plena, reduciendo la carga viral hasta niveles indetectables, lo que evita la transmisión.
En esta fecha se recuerda la importancia de la educación sexual, el uso del condón, la realización periódica de pruebas y el acceso equitativo a servicios de salud.